“Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos” (Salmo 32:8)
A veces la vida es como un laberinto por el que caminamos sin encontrar salida, damos vueltas y vueltas y cuando creemos que hemos encontrado la salida, nos vemos frente a un nuevo túnel sin luz ni esperanza. A veces sentimos que la situación en la que nos encontramos no va a terminar. Hemos hecho todo lo que sabemos hacer y nada da resultado, todas las puerta se cierran ante nuestras narices, nos sentimos derrotados y si fuerzas. Pero es maravilloso saber que Elohim puede ver nuestra vida desde otra perspectiva. El puede ver la solución al problema aunque nosotros no lo veamos. El va a usar la situación para pulirnos, para ayudarnos a crecer en nuestro caminar con El. El dice que nos va a enseñar y a mostrar que hacer. Cuando le entregamos todo a El, empezamos a entender Su corazón, a conocer Su voz y a recibir dirección para actuar. Es maravilloso saber que el nos observa y ve nuestro progreso y aunque las cosas no salgan como lo esperábamos, ni en el momento que queríamos, sabemos que El está ahí y que la puerta que está abriendo es por la que debemos entrar.