"Que todo hombre nos considere de esta manera: como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Elohim." (1 Corintios 4:1)
Un Misterio en la palabra es algo que estaba oculto, escondido o velado para las personas durante un tiempo determinado. El Padre Eterno en su inmensa sabiduría los entregó a hombres como Abraham, Moisés, David, entre otros, para que ellos comunicaran estos misterios al pueblo, sin embargo a ellos les fueron revelados parcialmente. Hoy estos misterios nos han sido revelados claramente por el Ruah Hakodesh, YHVH los ha escrito en nuestros corazones y ha abierto nuestros ojos para verlos más claramente. Vivimos en tiempos difíciles donde para la mayoría de las personas estos misterios siguen completamente ocultos; nosotros somos llamados administradores de los misterios de Elohim, somos responsables de la buena administración de ellos, de comunicarlos y enseñarlos. Llevemos las buenas nuevas a las personas y así quitarles las vendas para que puedan ver las maravillas de la Torah; La Torah tiene poder cuando la vivimos y la hablamos. “y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.” Deuteronomio 6.7