Gota de Amor - Oct 29/2017

Escrito por Rocio Salazar

“Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh YHVH, roca mía, y Redentor mío” (Salmo 19:14)

 

Nuestras palabras revelan lo que está escondido en nuestro corazón, por eso, como los pensamientos y las palabras están íntimamente conectados, debemos tener mucho cuidado de cómo pensamos y nos expresamos de los demás.  Es mejor juzgar favorablemente, aunque estemos equivocados, que juzgar críticamente, aunque tengamos la razón.  Los sabios dicen que nuestros juicios pesan mucho en el cielo.  Nuestras palabras, sean buenas o malas, conllevan una respuesta en el ámbito espiritual.  “Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuanta en el día del juicio” – Mateo 12:36.  Yahushua hablo del buen tesoro y mal tesoro que el hombre tiene en su corazón, y el cual se manifiesta por las palabras que hablamos – Lucas 6:45.  Nuestra motivación interna determina nuestros pensamientos, lo cual a su vez, afecta la forma como actuamos.  “Examíname, Oh Elohim, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame por el camino eterno” – Salmo 139:23-24.