“Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a YHVH. Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí” (Juan 16:2-3)
Ayer les hable de la protección divina que tenemos como pueblo de YHVH. Pero así como dice la Escritura: viene la hora cuando este sistema tendrá que colapsar y la llegada de nuestro Mesías se acerca, entonces seremos perseguidos y para entonces debemos estar preparados y seguir confiando que aunque nos maten y crean que le están sirviendo a YHVH, nuestra confianza sigue intacta estando seguros que YHVH está ahí con nosotros. “So sois vituperados por el nombre del Mesías, sois bienaventurados, porque el glorioso Ruaj de YHVH reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado” — 1 Pedro 4:14. Usted dirá, es como algo agridulce. Estoy protegido, pero puedo sufrir. Si así es, pero pasar por tribulación, sufrimiento, angustia, etc de la mano de nuestro Adonai, es diferente que vivirlo solos. El mundo vivirá lo peor sin esperanza, nosotros con la esperanza de que es pasajero, al final estaremos con nuestro Adonai — “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra” — Apocalipsis 22:12. Así, que, como dice Pablo — “corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante puestos nuestros ojos en el Mesías” — Hebreos 12:1-2.