Gota de Amor - Sept 7/2017

Escrito por Rocio Salazar

“Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo” (Génesis 22:10)

 

Abraham había llegado a un punto en su vida en el que creía completamente que YHVH podía hacer cualquier cosa.  Isaac era un milagro y Abraham sabía que YHVH cumpliría Su promesa, aunque sacrificara a Isaac.  YHVH sabía que Abraham estaba listo para demostrar su fe y obediencia, sabía que para Abraham El era primero.  También sabía que le estaba pidiendo lo más valioso que Abraham tenía.  Debemos ver está historia en nuestra vida.  YHVH nos dice:  Toma lo que más amas y sacrificado en la montaña que yo te mostrare.  Toma tus sueños, tus hijos, tu esposo(a), tu reputación y fama, tus posesiones materiales, tu trabajo, tu empresa, tu futuro, y pon todo en el altar y sacrifícalo.  La prueba es demostrar que YHVH es primero y actuar de acuerdo con esa convicción.   Si decimos que amamos a YHVH pero no entregamos lo que mas amamos, estamos mintiéndonos a nosotros mismos y a YHVH, si decimos que confiamos en El, pero no queremos entregarle nuestro futuro, nos estamos engañando a nosotros mismos.  Hay un altar en la vida de todo creyente, es el altar donde se nos pide sacrificar nuestros sueños, planes y esperanzas.  La vida no es acerca de nosotros, es acerca del propósito de YHVH a través nuestro.  Tomemos el cuchillo y sacrifiquemos todo lo que nos pida.  Dejemos que nos de otra vida, otra dimensión, nuestro futuro siempre debe venir de Su mano.