“Para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos” (Deuteronomio 8:2)
Para afligirte – afligir en hebreo es = anah y la traducción correcta es: “para hacerte humilde”. Ser humilde es estar en completa sumisión a YHVH. El desierto nos vuelve polvo, allí YHVH nos moldea para luego levantarnos como una nueva creación que glorifique Su nombre. Luego nos prueba – probar en hebreo es = nasah = probar / tentar. En el desierto, al igual como pasó con el Mesías, YHVH permite que el enemigo nos tiente. Por eso, conociendo nuestra caída naturaleza, debemos estar siempre vigilantes, porque cuando nos sentimos mal y débiles, somos presa fácil del enemigo que está listo para presentarnos opciones que nos hagan sentir bien, pero que no son mas que un falso sentido de confort y seguridad. YHVH quiere saber si de verdad lo amamos y la medida del amor al Padre no ha cambiado, siempre ha sido y será la obediencia a la Torah – “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ese es el que me ama” – Juan 14:21.