“Porque Yo vivo, vosotros también viviréis” (Juan 14:19)
Los días de Panes sin Levadura marcaron un punto importante en la forma como las Fiestas de Primavera son celebradas. Por supuesto que seguimos recordando la salida de Egipto como tipo de redención y liberación de nuestra esclavitud del pecado, también seguimos absteniéndonos de comer pan con levadura durante estos siete días como recordatorio de que hemos llegado a ser nueva masa. Pero el centro de toda la Fiesta de Panes sin Levadura es la hermosa realidad de que Yahushua nuestro Mesías resucitó durante esta Fiesta. Yahushua enfatizó una y otra vez la importancia de Su resurrección. Durante la última cena con sus discípulos les dijo que sería traicionado, pero que el volvería y que junto con el Padre haría morada en cada uno de ellos por medio del Ruaj Hakoddesh. Desde que resucitó, nuestro Mesías Yahushua vive en cada uno de nosotros porque El es la Torah viva que ha sido implantada en nuestro corazón, que nos guía, nos fortalece para vencer toda adversidad. La Fiesta de los Panes sin Levadura nos lleva también a enfocarnos en separarnos para Elohim reemplazando el pecado por la justicia entendiendo que la única forma de hacer esto, es aceptando su sacrificio como único medio de redención y reconciliación.