“Y en aquel mismo día sacó YHVH a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus escuadrones” (Éxodo 12:51)
Dejaron la esclavitud de Egipto con sus tesoros. Pero para ser totalmente libres, debían reconocer que aunque había tesoros, era una esclavitud. Solo reconociendo la situación actual y viendo que se puede estar mejor, se busca la libertad. Ejemplo: el pobre, el enfermo, el alcohólico, el adicto, etc. En Egipto había un rey, pero muchos capataces. Igualmente en el reino de las tinieblas, hay un amo – Satanás – pero muchas ataduras personales, por ejemplo: Alcohol, sexo, drogas, belleza, dinero, etc. Estas son algunas de los capataces del Egipto espiritual. Y nosotros, Israel, si no estamos dispuestos a abandonar estos placeres, tesoros (Ramases) de Egipto, no estamos listos para entrar en Canaan. No podemos disfrutar de una verdadera libertad, mientras sigamos enamorados del sistema. Aunque es una alegoría, contiene mucha verdad que debemos considerar. ¿Dónde está nuestro corazón? ¿Cuáles son nuestros afectos? ¿Estamos listos para ser liberados? ¿Estamos dispuestos a dejar los tesoros de Egipto, salir de Ramases y caminar hacia la Tierra Prometida? Antes de tomar la mano de Yahushua e iniciar este camino debemos querer con todo nuestro corazón la libertad que nos ofrece.