“Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 3:2)
El peligro de considerar el arrepentimiento como un simple “cambio de pensamiento o actitud”, como lo considera la mentalidad occidental, es que puede llevarlos al intelectualismo el cual está desprovisto de toda transformación interna del corazón. Pero las Escrituras fueron escritas en hebreo, por hebreos, bajo la mentalidad hebrea, donde el arrepentimiento – Teshuvah – es regresar a Elohim, volver a nuestro Creador. El arrepentimiento es análogo a un nacer de nuevo y solo puede darse por medio de la intervención divina. Estamos próximos al día de la Expiación o Yom Kippur, pero no puede darse la expiación sin el arrepentimiento. Debemos arrepentirnos por habernos alejados de YHVH con nuestro estilo de vida, debemos reconocer nuestra condición delante de Elohim. Proverbios 28:13 dice: “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”. Debemos pedir perdón y perdonar, aceptar el perdón de YHVH y seguir adelante bajo sus parámetros, caminando bajo la dirección de Ruaj. Finalmente, debemos entender que el arrepentimiento es parte de nuestra vida diaria, que a medida que crecemos espiritualmente, debemos hacer Teshuvah constantemente.
|