Somos el producto de nuestros pensamientos, así que, es supremamente importante escoger cuidadosamente donde vamos a enfocar nuestra energía mental. Podemos aferrarnos a nuestra vieja manera de pensar y consecuentemente nos vamos a hallar atrapados en viejos hábitos y actitudes como orgullo, amargura, infelicidad, resentimiento, etc.,
porque por lo regular nuestros pensamientos están programados por patrones figurativos, amigos, familia, iglesia y aun enemigos, y como seres inteligentes tenemos la capacidad de escoger que pensar y en que material habitar; por eso, la alternativa más sabia es reprogramar nuestro pensamiento para que nuestras actitudes sean de acuerdo a la nueva naturaleza creada según YHVH. Reprogramar nuestra mente, es asunto de escoger creer en la verdad de YHVH, la cual nos dice a través de las Escrituras que debemos “transformarnos por medio de la renovación de nuestro entendimiento” (Romanos 12:2). Cuando permitimos que nuestros pensamientos sean guiados por los pensamientos de Elohim, pensaremos, hablaremos y actuaremos de acuerdo a Su voluntad. “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti” (Salmo 119:11)