YHVH es nuestro pastor ya sea que queramos ser pastoreados o no, es nuestra elección permanecer bajo su pastoreo o desviarnos. Pero la otra cara del asunto es que para recibir los beneficios de su pastoreo, debemos someternos a El, permitiéndole guiarnos escuchando solo Su voz. Tan pronto entramos en esta relación de obediencia, podemos decir “nada me faltará”.
Muchos piensan que el “nada me faltará” significa estar libre de problemas y escaseces pero no es así. Siempre habrán valles de sombra de muerte, siempre habrán desiertos. “Nada me faltará” significa que en medio de esos momentos de oscuridad que tenemos, nuestro Pastor estará ahí, a nuestro lado fortaleciéndonos y ayudándonos a pasar por ellos. Bajo los cuidados del Pastor, el bien y la misericordia nos seguirán todos los días de nuestra vida, esa es la vida abundante a la que estamos llamados. Someter todo pensamiento, toda palabra, toda acción a nuestro amado Pastor, da paz aun en los momentos de adversidad. Oremos: Amado Padre, guíanos, restáuranos, enséñanos a someternos a tu pastoreo y a escuchar solo tu voz. Perdónanos por tratar de encontrar tu paz y dirección a nuestra manera, ya sabemos que solo en tu presencia nos prepararás mesa delante de nuestros enemigos. Gracias por ir delante de nosotros mostrándonos el camino perfecto.