Gota de Amor - Septiembre 24/2014

Escrito por Rocio Salazar

“En tus mandamientos meditaré; consideraré tus caminos; me regocijaré en tus estatutos; no me olvidaré de tus palabras” (Salmo 119:15-16)

 

La Torah es un regalo, YHVH la ha puesto en nuestro corazón a través de la más maravillosa cirugía de corazón abierto jamás llevada a cabo en un ser humano.  La Torah es vida, es el Verbo hecho carne, es Yahushua, es nuestra esperanza de gloria.  ¿Cuántos de nosotros tomamos este regalo y la estudiamos, la hacemos vida viviendo bajo sus preceptos?  Este mes ha sido un mes de preparación, un mes para profundizar en nuestra vida espiritual y dejarlos pasar bajo la vara de nuestro Hacedor – “Os haré pasar bajo la vara, y os haré entrar en los vínculos del pacto” – Ezequiel 20:37.  Esa vara es la Torah, nuestro código de conducta, nuestra guía, el mapa que nos indica el camino de regreso al Padre.  Por eso Yahushua dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” – Juan 14:6.  La belleza de este tiempo de reflexión y arrepentimiento, es el darnos cuenta cuán ineptos somos para vivir la vida al estándar de YHVH y cuan dependientes somos de Él en este caminar.  Eso nos acerca más a Él en humildad, reconociendo que: “separados de Él, nada podemos hacer”.  Yom Teruah se acerca, y con esta fiesta, llega la esperanza, el gozo de saber que un día muy cercano, sonará la Trompeta en el cielo y volverá nuestro Rey.