Gota de Amor - Agosto 30/2014

Escrito por Rocio Salazar

“Si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré...” (Nehemías 1:9)

 

La palabra “Teshuvá” traducida por muchos como arrepentimiento, viene de la raíz hebrea – H7725 = shub = Regresar. En el calendario hebreo estamos en el sexto mes, llamado por los judíos el mes de Elul o el mes de Teshuvá. Durante este mes ellos hacen lo que ellos mismos llaman “Lavado para el alma” que lo dividen en cuatro pasos. 1. Arrepentimiento – 2. Cesación – 3. Confesión – 4. Resolución. Arrepentirse de haber violado la Torah, dejar de hacerlo, confesar la falta y decidir no volverlo a hacer. Todo esto con el fin de poder llegar a Yom Kippur (Día de Expiación) limpios y tener su nombre escrito en el libro de la vida por otro año. Un proceso bastante cómodo si lo miramos desde el punto de que solo tienen que hacerlo una vez al año. Desafortunadamente al no ver a Yahshua como el Mesías prometido por YHVH, se están perdiendo el privilegio de saber que su nombre está escrito en el libro de la vida por la “Obra Redentora” de Yahshua y no por hacer Teshuvá cuarenta días al año. Más aún, el verdadero Teshuvá es “regresar a la Torah”, volver a los vínculos del pacto y no seguir enseñanzas de rabinos, pastores, sacerdotes todos ellos alejados de la verdadera y pura Palabra de YHVH. “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo” – Efesios 4:26. Debemos hacer Teshuvá cada que conscientemente sepamos que hemos transgredido la Torah. ¡Shabbat Shalom!