Gota de Amor - Diciembre 15/2012

Escrito por Rocio Salazar

 

“El día 25 de Kislev, del año 148, se levantaron al despuntar el alba y ofrecieron un sacrificio conforme a la ley, sobre el nuevo altar de los holocaustos que habían erigido” (1Macabeos 4:52-53)

Fue el día 25 de Kislev, exactamente 3 años después de que habían sacrificado el primer cerdo en el altar, que Judah con los Macabeos restablecían los sacrificios diarios a YHVH.  Ellos celebraron la Rededicación del Templo por ocho días.

Estos días llegaron a ser conocidos como la Fiesta de Jánuca.  El segundo libro de los Macabeos dice que los ocho días de Jánuca corresponde con los ocho días de Sukot durante los cuales Salomón consagro el primer Templo.  También recordando que al igual que Sukot conmemora la vida del Israel en tiendas en el desierto, ellos deambularon en cuevas por las montañas.  Así, que, llevando varas con hojas, ramas y palmas ofrecieron cantos y himnos de alabanza.  Otro nombre para Jánuca es “Sukot de Fuego”.  Así, como el fuego del altar en los días de Moisés fue encendido desde el cielo, y en la consagración del Templo de Salomón, también el fuego del cielo regreso en los días de Judah Macabeo.  Es importante reconocer que un gran milagro históricamente verificable ocurrió.  Los Macabeos, fieles a su fe, obtuvieron contra todo pronóstico, una gran victoria.  LA LUZ BRILLO EN LA OSCURIDAD.