Gota de Amor - Mayo 3/2014

Escrito por Rocio Salazar

“Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré... y se fue Abram, como YHVH le dijo...” (Génesis 12:1-4)

 

Cuando YHVH le ordena a Abraham (Abram) que deje su tierra y vaya a una tierra lejana, Abraham lo hace inmediatamente. Una respuesta increíble considerando la sociedad idolatra en la que había crecido Abraham. Taré el padre de Abraham no solo adoraba ídolos, sino que los fabricaba. Lo más probable era que se esperaba que Abraham siguiera el negocio de su padre. Según los sagas hebreos, Abraham llegó a comprender que solo había un Elohim y que los ídolos no eran la respuesta, y deseaba que su familia también lo entendiera. Un día cuando su padre había salido, Abraham destruyó todos los ídolos y dejo solo el más grande. Cuando su padre regresó y vio el daño, le preguntó qué había pasado, Abraham le respondió: El ídolo grande se enfureció con los otros ídolos y los destruyó. Eso es imposible, respondió su padre, el no se mueve, es solo una piedra. Exactamente padre, respondió Abraham, solo hay UN verdadero Elohim y no es una piedra. Por su valentía y su voluntad para pararse en contra de las normas culturales de esos día, Abraham es llamado el “padre de la fe”. No es fácil ir contra la corriente, no es fácil retar con nuestra fe la sociedad en la que vivimos, pero YHVH nos ha llamado a separarnos. Hoy es un día especial y guardarlo es un reto para muchos, pero una bendición para quienes obedecen. Shabbat Shalom.