Durante la época de los Macabeos muchos israelitas aceptaron las leyes y costumbres que Antíoco impuso al pueblo y se olvidaron de la Torah, de los mandamientos de YHVH creyendo que sobrevivirían aceptando costumbres paganas y cediendo a las demandas del rey. La historia nos da testimonio de lo contrario. Otros permanecieron fieles al pacto y pagaron con sus vidas. Matatías antes de morir les insto a permanecer y no temer: “Ahora reina la insolencia y el ultraje, es tiempo de perturbación y de furor desencadenado. Por tanto, hijos míos, ardan de celo por la Torah, dando la vida por el Pacto de nuestros padres”. Y luego procede a recordarles todo lo que hicieron Abraham, José, Fines, Josué, Daniel, etc., por permanecer fieles al Pacto de YHVH. Matatías continúa… “Adviertan, entonces, que a lo largo de las generaciones los que esperan en El no sucumben jamás. No teman las amenazas de un hombre pecador, porque su gloria acabará… Por eso hijos míos, sean valientes y manténgase firmes en el cumplimiento de la Torah”. Esto es un llamado para nosotros hoy en día.