Seguir el camino de Elohim no es solo la esperanza del cielo cuando muramos, es también separarnos de las cosas que no son santas, aquí en la tierra, y vivir la vida
que Yaweh ha preparado para nosotros. Pretender vivir para Dios sin separarnos de las cosas que provienen del enemigo, puede traer maldición y arrastrarnos de nuevo a nuestra antigua manera de vivir. Esta gente quemó toda su fuente de ingresos, no pretendieron vender los libros, ni cambiarlos, sino que quemaron, derribaron el puente que los conectaba con su antigua y malvada manera de vivir. Practicar la magia no es solo cartas astrales, tarot, cigarrillo, etc. 1Samuel 15:23 dice: “como pecado de adivinación es la rebelión…”. Así, que la rebeldía hacía Dios, no obedecer sus mandamientos es como magia. Es vital ser radical con las cosas contrarias a Dios. Ser indulgente y dejarlas ahí como si no causaran ningún daño, es peligroso porque son una fuente de deterioro espiritual. Pero quemar y destruir todo puente que nos conecte con viejas costumbres que no glorifican a Elohim, nos libera del poder o esclavitud que estas cosas o hábitos tienen sobre nosotros y nos permiten conocer la bendición de Yaweh. Elohim siempre honra a quien le honre siendo obediente a Su Palabra.