Yaweh dice que ha puesto una puerta abierta delante de nosotros, sin embargo muchos buscan otra, otro camino, tratan de seguir a Elohim a su manera, no ven el peligro de entrar por puertas desconocidas que solo traerán destrucción a sus vidas. Son como los niños, tratamos de protegerlos pero ellos siempre se las ingenian para escapar y saltar los cercos de protección que ponemos delante de ellos. Nosotros vemos el peligro, pero ellos no. Yeshua es la puerta que Yaweh ha puesto delante de nosotros, no hay otra. “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos” (Juan 10:9). Es una puerta segura, una puerta ha todo lo que necesitamos en la vida, una puerta hacia la presencia de Elohim, una puerta hacia Su amor y misericordia, una puerta hacia un íntimo caminar con el Pastor de la ovejas, una puerta de consuelo, paz y esperanza. Y quienes hemos entrado por esta puerta, estamos llamados a mostrársela al mundo. Aquellos que aun no la han encontrado necesitan ver lo que Elohim en Su inmenso amor ha provisto para ellos. Una puerta para escapar a los estragos del pecado y del mal. Una puerta que los lleva a conocer al único y verdadero Elohim.