Humanamente, era imposible; Abraham tenía 100 años y Sara 90, pero Dios había hecho una promesa. Abraham tenía que enfrentarse a dos realidades – su realidad y la realidad de la Palabra de Dios. Estas no encajaban, sin embargo, contra toda esperanza, Abraham creyó lo que Dios le había prometido absolutamente convencido que Dios tenía el poder para cumplir Su promesa. Elohim tenía un plan mayor para Abraham, Su plan de redimir a toda la humanidad estaba a punto de comenzar, todas las naciones del mundo serían bendecidas a través de la simiente de este hombre. En nuestra vida, la Palabra de Dios y nuestra realidad no siempre encajan para nosotros, pero Yaweh quiere que nuestra realidad no enceguezca nuestra fe. El quiere que sus hijos enfrenten la realidad como es, pero que a pesar de las circunstancias, confíen en El, porque saben que El es fiel a sus promesas. En Español la palabra fe, es certeza de que algo va a pasar, pero en si contiene elementos de duda. En Hebreo la palabra es confianza absoluta y no da cabida a ninguna duda. Si al enfrentar tu realidad hoy, sientes que la duda puede llegar a tu corazón, recuerda que Yaweh siempre tiene un plan mayor para ti, El no solo trabaja en nuestro bien personal sino también para Su gloria y la extensión de Su Reino a través de las vidas de quienes confían en El.