Una de las cosas más preciosa de la vida, es el “pertenecer”. Ser parte de una familia, saber que alguien se preocupa por uno, tener un nombre, una identidad. Podemos verlo en el rostro de un niño cuando habla de sus padres, hermanos, abuelos, el siente que pertenece, que esas personas son suyas y el de ellos, y eso es lo que le da mayor seguridad.
Cuando una persona no tiene sentido de pertenencia, es porque en algún momento de su vida ha sido lastimado, abandonado, o no amado, entonces cuando esta persona llega a los brazos de Elohim, puede aceptar el papel paternal de Yaweh, pero le cuesta entender y aceptar que es parte de una familia, no se integra, no crece como individuo perteneciente a una entidad, y se pierde de las inmensas bendiciones de ser parte de un Reino único e indivisible. Elohim quiere que sepas hoy, como Su hijo(a) que eres: No estás solo, yo velo tu ir y tu venir, te guardo cuando vas por el valle, cuando subes la montaña, cuando tropiezas o te encuentras en dificultades. Te he grabado en la palma de mi mano. Tal vez te sientes insignificante, o que fallas todo el tiempo, pero yo soy tu Pastor y tu vida es preciosa para mí. Yo pagué por ti, eres mío, y te amo.